Ya hemos establecido en varias ocasiones que Alvaro Cueva es un imbécil, cuando pensamos que no nos puede sorprender mas, lo hace diciendo una estupidez aun mayor!

Mejor solo se debería dedicar a sus columnas patrocinadas, por no decirles payoleras, que eso de escribir halagos previo pago es lo único que sabe hacer bien.

En la columna de hoy decidió salir a defender al funcionario que humillo al niño que vendía dulces en Villahermosa Tabasco, y no solo eso, casi casi le dijo salvador de la patria, por que según el, que tal que el niño traía drogas ahi!

Hágame usted el puto favor…

Se nuestro patrono!

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Prepare su estomago y su hígado para leer este fragmento de su columna, donde le dice al funcionario que “Fue fino”, que le da la razón, hasta le dice “don Juan”, que solo cumplía con su trabajo y un gran etc.

Aquí el fragmento, yo puse las negritas:

A lo mejor yo soy un desgraciado, pero jamás oí que Juan Diego López Jiménez, el famoso funcionario, le ordenara al muchacho que tirara sus dulces al suelo, jamás lo vi golpeándolo.

Y, lo más grueso, sí escuché cuando dijo que un menor de edad no tiene por qué estar vendiendo cigarros y sí vi cuando se los confiscó.

¿Adónde quiero llegar? A que ese hombre lo único que estaba haciendo era cumplir con su trabajo.

Si el niño se puso nervioso porque es víctima de otras cuestiones, ése ya es otro asunto, pero yo le doy la razón a don Juan.

Los niños no tienen por qué estar trabajando ni aunque sean pobres ni aunque estén de vacaciones y lo menos que deben hacer es vender cigarros en la vía pública.

¿Quién le dice a usted que el funcionario no estaba buscando drogas (que son muy comunes en las canastas de chiquitos como ése)?

¿Quién le dice a usted, así, con tan solo mirar ese video, que ese niño no era víctima de trata de personas como tantos vendedores ambulantes?

¿Quién le dice a usted que ese video no lo grabó el maldito explotador de menores que tenía esclavizado a ese chamaco y que fue él quien lo subió precisamente para perjudicar a ese funcionario?

Ojo, no estoy diciendo que hay que humillar a los niños, a los pobres o a los indígenas; estoy diciendo que antes que reaccionar hay que reflexionar.

Y si realmente estamos tan comprometidos con los niños, con los pobres, con los indígenas y con los ambulantes, hagamos algo más que exigir que corran a un funcionario que no estaba haciendo nada malo.

Y de una vez se lo aclaro: si usted piensa que don Juan fue muy agresivo con ese niño, es porque, definitivamente, no ha visto a otros funcionarios tratar a otras personas. ¡El señor fue fino!

Si querían una muestra de discriminación y de racismo, que mejor que su comentario de que los “chiquitos como ése” son los que venden drogas.

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