Sandro Rosell presentó su “dimisión irrevocable” como presidente del FC Barcelona, cargo que ocupará hasta junio de 2016 su vicepresidente primero, Josep Maria Bartomeu. “Mi etapa aquí ha terminado”, aseguró un emocionado Rosell, que se acogió a los estatutos del club para ceder el testigo a su ‘delfín’ hasta el final del que iba a ser su primer mandato en el Camp Nou.

Rosell, acompañado de Bartomeu, compareció con una hora y cuarto de retraso en la sala de prensa del coliseo azulgrana, una vez finalizada la reunión extraordinaria de su Junta Directiva. El acto apenas duró 10 minutos, con la lectura del comunicado de Rosell y unas breves palabras de Bartomeu.

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En una de las primeras filas del auditorio acompañaban a Rosell su esposa Marta y su hermano Sergi, así como el director deportivo Andoni Zubizarreta y el resto de miembros de la Junta. Sin embargo, pese a las informaciones filtradas en las horas previas, los cuatro capitanes del equipo no acudieron al acto.

La decisión de Rosell se precipitó en las últimas horas por la posibilidad de que Rosell sea imputado por la Audiencia Nacional, después de que el socio Jordi Cases presentase una demanda por irregularidades en el contrato de Neymar.

El lunes, el diario español “EL MUNDO” publicó unas cifras del contrato de Neymar (95 millones de euros) que poco tenían que ver con las que ofreció el club desde la llegada del brasileño (57,1). Ese mismo día, en una comparecencia pública para presentar la remodelación del Camp Nou, Rosell insistió en esa misma cifra (57,1) y emplazó al juez Pablo Ruz a que lo citase para declarar. Al día siguiente, martes, el magistrado admitió a trámite la querella de Cases y el Barcelona presentó un escrito para que Ruz se inhiba de conocer el caso.

Via: El Mundo

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