La lista de los finalistas en la competencia por la televisión abierta en México es muy interesante. Por los que siguen “vivos” y por los que no pasaron el corte. La mayor sorpresa es que no llega a la fase final Luis Anuar Maccisse, uno de los empresarios mexiquenses más cercanos a Los Pinos. Hasta hace unas semanas se le consideraba el gran favorito para quedarse con una de las cadenas.

Con más naturalidad podemos comprobar que tampoco estará Germán Larrea, el segundo hombre más rico de México, con un negocio creciente en la exhibición cinematográfica, a través de Cinemex. Su reputación se dañó con el derrame de una de sus minas en Sonora. Para restaurar su imagen no bastó la campaña de publicidad que emprendió.

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El caso de Manuel Arroyo es digno de mención. El propietario de El Financiero fue el empresario que más abiertamente habló de su interés por entrar en el negocio de la televisión abierta. Su negocio principal es el equipamiento de estudios de televisión, por lo que se asumía que había una oportunidad para él en esta licitación. Todo parece indicar que lo dejó fuera la sanción que emitió la Secretaría de la Función Pública por problemas relacionados a un contrato con Pemex.

Tres grupos calificaron para la fase final: Cadena Tres, de Olegario Vázquez Aldir; Centro de Estudios Tepeyac, de Mario Vázquez Raña, y Radio Centro, de Francisco Aguirre Gómez. Cada uno presentó una oferta mínima de 830 millones de pesos y la avaló con una garantía “de seriedad” de 425 millones de pesos.

Francisco Aguirre va por la revancha. Él estuvo muy cerca de ganar la licitación por la cadena estatal en tiempos de Carlos Salinas. Este empresario estaba asociado con Ricardo Salinas Pliego en una de las primeras fases de la desincorporación. Rompió con Salinas Pliego y a perdió la oportunidad de quedarse con lo que ahora son los canales 7 y 13.

Aguirre Gómez es uno de los grandes empresarios de la radio. Cuenta con 12 estaciones en la Ciudad de México y es líder en audiencia en la capital del país. La gran duda es si tiene los recursos financieros suficientes para ganar una de las cadenas y operarla. Es un negocio que requerirá una inversión mínima de 1,500 millones de dólares en los primeros cinco años. ¿Tendrá un socio que funcione como as bajo la manga?

El hecho que entre los postores finalistas se encuentren Mario Vázquez Raña y Olegario Vázquez Aldir no debe generar recelos sobre posibles colusiones. La enemistad entre ambos grupos es feroz e irreconciliable.

Olegario Vázquez Aldir representa un relevo generacional exitoso. Lleva un corporativo que incluye los hospitales de Grupo Ángeles, los hoteles Camino Real y el Grupo Financiero Multiva. En medios, cuenta con el periódico Excélsior y la Cadena Tres de televisión.

Mario Vázquez Raña representa una visión más tradicional de los empresarios de medios, con la cadena de periódicos OEM, que cuenta además con 24 estaciones de radio.

En todo este desfile de nombres hay uno que falta: Roberto Alcántara, el mexiquense, dueño de ETN y VivaAerobus se convirtió en uno de los principales accionistas del grupo español Prisa, en un movimiento que anticipaba cosas más grandes. No podemos decir que esté descartado. Nos deja con una duda: ¿se asociará con alguno de los tres finalistas? Muy pronto se despejará la incógnita. A más tardar el 19 de marzo el IFT emitirá el fallo.

Escrito por Luis Miguel González para El Economista.

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