La conductora Fernanda Familiar que seguro recuerden por un programa que tuvo en el canal del dos llamado “Hasta en las mejores familias” que era una copia del de Laura y que compartía con otras grandes conductoras como Carmen Salinas o Francis; decidió publicar en su portal una carta a la periodista Carmen Aristegui para defender al columnista de El Universal, García Soto quien a su vez dijo que Marcelo Ebrard estaba detrás de la investigación de la Casa Blanca de la pareja presidencial.

Aristegui al leer esta columna le contestó que su investigación era solo gracias a datos públicos y a datos que por ley la autoridad esta obligada a dar, a continuación el video:

carmen-aristegui

Se nuestro patrono!

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Y tras oir esto, Fernanda Familiar se indignó tanto que se lanzo a escribir la siguiente carta:

Carmen ¿me explicas?
Carmen, no te puedo cuestionar desde una trinchera periodística porque no vaya a ser la de malas que sea la forma de la que vulneres lo escrito con un sencillo tache, y no el fondo real de lo que quiero plantear, así que lo hago desde la posibilidad de escucha y derecho que tengo como ciudadana.

Felicito, sin duda, la labor del equipo que encabezas ante la investigación realizada sobre la Casa Blanca y otras denuncias que llevas a cabo en tu espacio. Sin duda, es necesario hacerlo.

Sin embargo, tu trabajo realizado se empaña cuando un colega detona a través de una columna, información que parece no convenir a tu postura o a tus intereses, y lo señalas como mentiroso, como alguien que dice estupideces y cuestionas ¿qué se fumó?, entre otros señalamientos, y caes en el acto de denostar la información del columnista del periódico El Universal, García Soto. Me parece tan relevante la información proporcionada por él, cómo la que detonas en tu espacio noticioso en MVS y a través de tu página.

Es, en ese acto de tu parte, donde me cuestiono lo siguiente:

Cuándo se trata de lo que tu equipo investiga no hay lugar a la crítica, ¿pero sí lo hay cuando se trata de una información contraria? No queda claro.

Carmen, estamos en tiempos en donde la objetividad importa, más que nunca. No podemos permitir más la voz a siervos del poder pero tampoco a atacantes constantes del poder.

El periodismo no debe ser un ejercicio de soberbia, en donde sólo lo dicho por uno sirve.

Exhortas, por el trabajo publicado por García Soto, a Juan Francisco Ealy a que tenga más cuidado de lo que se publica en el periódico, y cierras reclamándole al columnista no haber acudido a ti para dar una posición oficial respecto a la investigación periodística realizada en las entrañas de tu equipo. ¡No entiendo Carmen!

El señor Juan Francisco Ealy, como otros tantos, merecen respeto y no intimidación. Ya es larga la lista de dueños de medios y colegas, que se suman a tu reprobación por su forma periodística. ¿Entre periodistas vendidos y rateros corruptos has trabajado Carmen? ¿Y eres sobreviviente? … No es la percepción que, como escucha, vivo cuando das a Andrés Manuel Lopez Obrador o a Marcelo Ebrard, espacios inexplicables. ¿Por qué a ellos no te escucho cuestionarlos bajo el rigor periodístico que han merecido en varias ocasiones?

Ojalá, en el ejercicio periodístico, te des cuenta que cabe la pregunta: ¿Con qué vara mides y con cual es posible medirte a ti?

Como ciudadana y escucha de múltiples espacios radiofónicos, encuentro que es importante que se dé lugar al trabajo de otros, como el de García Soto, que toca puntos también valiosos.

Carmen, cuando tú señalas de esa manera el trabajo de un periodista ¿sería válido solicitar a Joaquín Vargas que tenga cuidado con lo que se dice en su estación? Eso me parece, y de manera extraña no podría suceder, porque el trabajo de investigación primero lo diste a conocer en Proceso, después en tu página y por último en MVS, y ¡esto me hace comprender menos! ¿MVS permite que promuevas primero estos trabajos en otros medios que el suyo? Me extraña que Joaquín Vargas, a quien tengo el gusto de conocer, disponga de recursos periodísticos para la investigación, cediendo exclusividad “a otros” espacios.

Es ahí donde me preocupa y te pido aclares bajo el “ACUERDO GENERAL DE POLÍTICA EDITORIAL Y REGLAS DE CONDUCTA DE ÉTICA ENTRE MVS Y LA PERIODISTA MARÍA DEL CARMEN ARISTEGUI FLORES” (anexo B) para ampliar mi criterio y el del contrapunto (cual o quien sea), que favorece el equilibrio y el análisis ¿por qué no recabar todos los puntos de vista en un hecho?

Este código de ética avalado por MVS en acuerdo contigo, publicado en la página de internet, exige a observar el escrúpulo que exiges al mismo García Soto ¿Pero en ti no aplica?

No soy defensora de García Soto, deseo no mal interpretes esta aclaración por favor, ni de nadie más. Lo que sucede, es que, insisto, no me parece congruente señalar a quien te acusa de recibir “de la mano de Ebrard” un expediente, y exigir el paso de este columnista por tu tamiz periodístico cuando ¿quién pasa por el tuyo?

Escucho espacios en dónde encuentro las llamadas “mesas de debate”, que sí están integradas por personas que piensan diferente y que generan contraste.

Pero también escucho “mesas de debate”, que son más parecidas a un coro de personas que piensan igual y si alguien se atreve a cuestionar a “ese coro”, resulta que son personas de las cuales uno no se puede “fiar”. No comprendo los métodos que se usan en tu espacio en MVS.

La pluralidad de las voces son muy significativas en México y no encuentro por qué sólo se cuestiona la ética de García Soto y la tuya no es cuestionable.

¿Cuál es el código de ética periodística?

Quiero aprender Carmen y ampliar las posibilidades, más allá de una soberbia marcada.

Porque si no hay respuesta al planteamiento honesto y sencillo, que directamente te hago Carmen, sólo quedaría en igualdad de circunstancias y de todo trabajo periodístico, una pregunta:

¿De cuál fumas tu Carmen?

Carta que por supuesto El Universal decidió publicar, me imagino que en defensa de su colaborador.

Y esto pasa Hasta en las mejores familias…

Familiar es conductora de radio en Grupo Imagen.

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