El regreso del Cruz Azul a las pantallas de Televisa es un hecho. A partir del siguiente torneo, los partidos de La Máquina Cementera como local serán transmitidos por el consorcio de avenida Chapultepec. El próximo paso es regresarlo al inmueble que fue su hogar durante 26 años (1970-1996).

Tardará en darse, pero es la intención del consorcio televisivo, que pretende tener más de un club en el coloso que hoy sólo es hogar del América.

Ambas instituciones juegan en casa los sábados a las 17 horas y el deseo es que cada fin de semana haya cotejos ligueros en el Azteca, que sólo alberga a un equipo desde hace ocho años, cuando el Atlante se fue a Cancún. Cuatro años antes, el Necaxa también salió hacia Aguascalientes.

La vuelta de los Cementeros al ‘Coloso de Santa Úrsula’ no será inmediata porque se deben resolver algunas situaciones, como el contrato de arrendamiento que tienen con el estadio Azul, donde sólo han sido transmitidos por Televisión Azteca.

También existen diferencias en cuanto a patrocinios. La empresa cervecera que se anuncia en el ‘Monstruo de las 100 mil cabezas’ no es la misma que la del inmueble en la antigua Ciudad de los Deportes. Sucede lo mismo con la refresquera y hasta el banco que tiene anuncios en el campo.

Regresar al Azteca significará para los azules fungir como locales en el escenario de sus más grandes éxitos. Ahí dieron la vuelta olímpica en las temporadas 1971-72, 1973-74, 1978-79 y 1979-80. El cetro del ciclo 1972-73 fue obtenido ante el León, en un tercer juego celebrado en el Cuauhtémoc de Puebla, aunque ya jugaba como local en el Distrito Federal.

La instauración de los torneos cortos (Invierno 1996) trajo consigo la mudanza celeste al hoy estadio Azul. Desde entonces, sólo se adjudicó el cetro del Invierno 1997, aunque el juego definitivo se llevó a cabo en León. Disputó los choques decisivos en el Invierno 1999 (Pachuca) y Apertura 2009 (Monterrey). Perdió ambos.

El último vínculo entre los Cementeros y la televisora del Ajusco finalizó al término de la fase regular del Clausura 2015 y, según informa una fuente de la institución a ‘El Gran Diario de México’, no hubo intención de renovar, por lo que se iniciaron negociaciones con Televisa.

Pero ésta debe darle a Azteca algún club a cambio, por el acuerdo no escrito entre ambos consorcios.

Jamás hubo dudas. Será el Atlas, institución que pertenece a Grupo Salinas desde finales de 2013, pero no podía ser transmitido debido al contrato que tenía con los de avenida Chapultepec. Todo indica que no habrá algo más en el trueque, pese a que se buscó integrar al Veracruz en el paquete o al club que esta noche ascienda (el Necaxa o los Dorados de Sinaloa), con el que Televisa lleva mano para negociar.

Los Tiburones Rojos aún son opción, pero es un tema que continúa en pláticas por ambas partes.

Es casi un hecho que el movimiento también provocará cambio de día y horario en los juegos como locales de los Rojinegros. Ahora se efectuarían los viernes a las 21:30 horas. Jugar a las 19:30 también es opción.

Según cifras extraoficiales, la cúpula cementera percibirá alrededor de 150 millones de pesos anuales por los derechos de transmisión azules. Operación ya hecha. Lo único que falta es que el club vuelva a jugar como local en Santa Úrsula, lo que sucedería a partir del Apertura 2016.

Borghi, el más adelantado. Pese a que se han manejado nombres como el de Sergio Bueno, José Luis Sánchez Solá y hasta Gustavo Matosas, ha trascendido que el argentino Claudio Borghi tiene la ventaja para suceder a Luis Fernando Tena en el banquillo del Cruz Azul. El propio estratega acepta contactos con el club

Daniel Blumrosen Juárez | El Universal

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